Durante mucho tiempo, los profesores y los padres se han preocupado por el estrés que generan las tareas en los niños, pero un nuevo estudio indagó sobre la ansiedad que los deberes escolares causan en otro grupo: los padres. Los resultados no fueron sorprendentes. Los padres aseguran que las responsabilidades escolares de sus hijos causan estrés familiar y tensión, especialmente cuando otros factores entran en juego.
Los investigadores de la Universidad de Brown encontraron que el estrés y la tensión familiar (como señalan los padres) incrementan cuando al estudiante no le gusta hacer su tarea o cuando esta causa discusiones, ya sea entre los niños y los adultos o entre los adultos de la casa, o cuando los padres se sienten incapaces de ayudar a los niños.
Cuando la pandemia fue avanzando, muchos de los profesores que daban clases online se dieron cuenta de que no eran tan sencillas y aquellos que habían decidido esperar comenzaron a reinventarse.
No hay una respuesta sencilla, pero sí podemos decir que, aunque las clases online sirvan para todas las materias hay puntos a los que le cuesta llegar:
• Educación especial: para aquellos niños y adolescentes que necesitan educación especial porque sufran algún tipo de discapacidad las clases online no pueden ser suficiente, ya que demandan de la presencia de un profesor y un monitor especialista para cierto tipo de ejercicios.
• Algunos puntos de la educación artística: sobre todo cuando hablamos de baile y expresión corporal. Los cuales, cuando se enseñan necesitan clases prácticas donde poder tener contacto físico y visual completo.
• En casos graves de fracaso escolar: para aquellos estudiantes que necesitan mucho más que conocimiento, sino alguien con quien hablar, ser escuchado y establecer una relación profunda de empatía.
• Cuando la motivación es lo más importante: aunque las clases online puedan transmitir mucho, si lo principal es motivar a los alumnos serán necesarias una serie de cosas, como la transmisión del lenguaje corporal o sentir el calor de una sesión presencial.
• Para formaciones de larga duración o en profundidad: si la idea es estar años con las clases será necesario desvirtuarse en algún momento. Hasta las universidades a distancia plantean momentos presenciales para afianzar mucho contenido del que se imparte.
Las medidas de bioseguridad en las clases presenciales:
•Mascarilla: aunque sea incómoda, pero debes llevarla siempre puesta y de esta manera evitarás contagiar y ser contagiado.
•Distancia de seguridad: las mascarillas no son 100% infalibles así que guarda siempre una distancia mínima de dos metros.
•Higiene: lávate las manos y échate gel antibacterial cada cierto tiempo. Sobre todo presta mucha atención ante cualquier contacto y al entrar y salir del domicilio o centro de formación.
•Ventilación: es importante que haya buena ventilación. Es fundamental tener ventanas y puertas abiertas o abrirlas cada poco tiempo para que el aire se renueve.
Las clases particulares son seguras y ser profesor presencial en estos momentos es igual o mejor idea que en otro momento. De hecho la demanda de clases particulares se ha disparado desde marzo y estamos seguros de que seguirá así durante todo el tiempo que las consecuencias del coronavirus existan.

